Hitzaldia 18-6-2019 CELEBRACIÓN DEL ÚLTIMO DÍA REPUBLICANO DE BILBAO. HOMENAJE A ERNESTO ERCORECA.

Talde errepublikazaleak Bilboko azken eguna errepublikazalea ospatuko dugu. Horretarako EKAINAREN 18a bi ekitaldi antolatuko dugu.

  • Arratsaldeko 6:30 etan Erekoreka plazan, Lore eskeintza bat Bilbaoko azken alkate errepublikazaleari omenez: Ernesto Ercoreca.
  • Arratsaldeko 7,30etan (jarraian).  Zazpi Kaleetako  La Bolsan   eta Monica Calvo historialariaren esku  Orue txaleteko emakumeen kartzelari buruzko hiztaldia.

De nuevo este año el Colectivo Republicano vamos a celebrar el último día republicano de Bilbao. Para ello vamos a organizar dos actos ese día 18 de junio:

  • Ofrenda foral al alcalde republicano de Bilbao: Ernesto Ercoreca. En la plaza que lleva su nombre, a las 6:30.
  • Conferencia a las 7,30 en el centro cívico de La Bolsa (Siete Calles) a cargo de Monica Calvo sobre La cárcel de mujeres del Chalet Orúe.

Esta improvisada cárcel de mujeres era un chalet , que se situaba enfrente del Carmelo y a escasa distancia de Larrinaga y del otras cárceles bilbaínas.  Más info: LAS CÁRCELES DE BILBAO y EL PAREDÓN DE DERIO

 

Anuncios
Publicado en Bertako berriak. Informaciones de aquí. | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

A LOS HÉROES DE LA BRIGADA INTERNACIONAL EN ESPAÑA

Patearon la tierra,

navegaron por el mar que los separaba

cuando la llamada surgió como el grito de una fiera

de la garganta de la Libertad.

Desde el arado o el bando de trabajo a la trinchera

se hizo marcha con decisión:

para salvar al país vino un grupo de luchadores sin miedo.

 

Reprimieron a las bestias de la turbia cruz y a los desalmados de Roma;

contribuyeron a dispersar la maldición alada

que estaba destruyendo el hogar español;

serenidad y sensatez bajo lluvia de plomo

que abundó en cada batalla;

en todo lugar, la brigada replicó

con milagros de fortaleza.

 

Su sangre se derramó en las barricadas,

pero sus banderas ondearon serenas,

como ojos impávidos ante los cielos brillantes

se forzaron para ondear de nuevo.

Y los hombres abatidos devolvieron el golpe:

pero después de cada ataque

siempre se hallaron, sobre tierra empapada,

los que nunca volverían.

 

Sí, los pueblos del mundo saludan

a  los hermanos de la libertad!

Honrad el afán de los valientes y leales

que protegieron nuestro destino!

Paz a los muertos, cuya fe ha brotado

del dolor de una nación:

Recordad a la juventud que murió por la verdad

en los bombardeados frentes de España.

L.Kendall En The Penguin Book…

 

 

Publicado en Bertsotan/ en verso | Etiquetado , , | Deja un comentario

Las naciones inventadas

Con el objetivo de impulsar la reflexión Hausnartzen. ¿Qué República? Seguimos con la publicación de diversos textos . Estas invitado e invitada a participar, envíanos tu texto: crepublicano@gmail.com 

Os traemos este artículo de José María Camblor publicado en Mientras Tanto.

Las naciones inventadas: ¿Son Cataluña y España naciones?

Si nos pinchan, ¿acaso no sangramos?

William Shakespeare, El mercader de Venecia

 

Tendría unos ocho años y en el patio del recreo se formaron espontáneamente dos facciones de niños enfrentadas. Me tocó por casualidad en un bando y me sentí repentinamente henchido de furor gregario: éramos nosotros contra ellos. Nos dedicamos a lanzarnos piedras y yo me uní alegremente a esa barbaridad. Eran piedras pequeñas, pero cuando recibí dos o tres pedradas, empecé a preguntarme qué diablos estaba haciendo. Allí, sin saberlo, se inició la construcción de un talante que continúa hoy, que me aleja de cualquier tipo de polarización tribal, de gradas enfrentadas, de dicotomías categóricas. No es que no me anime cierto sentimiento gregario, como a todos, sino que, a diferencia de otros que se abandonan a su pulsión, e incluso hacen de ello un activismo, yo trato de reprimirlo. Debo agradecer, pues, a esas pedradas iniciáticas parte de mi aprendizaje. También que siempre haya mirado con cierta distancia la idea de nación.

El nacionalismo español considera a España (en su totalidad) una nación y el nacionalismo catalán hace lo mismo con Cataluña, y no parecen compatibles ambas posiciones: Dios existe o no existe, pero no las dos cosas a la vez. Aunque lo sensato para entendernos sería establecer convencionalmente el empleo de ‘nación’ antes de usar la palabra, da la impresión de que ninguno de los dos nacionalismos se atreve a aclarar qué quiere significar con ese término, pues, de hacerlo, probablemente debería admitir que está excluyendo a una parte importante de la población. Ellos hacen un uso de ‘nación’ deliberadamente ambiguo, como un significante flotante que puede ser empleado en diferentes sentidos según el momento o la oportunidad. ¡La interminable lucha por las palabras!

Pero, para acotar un poco el término, a mí me parece que ‘nación’ puede designar dos cosas diferentes. Una de ellas es descriptiva y hace referencia a algo que existe en la realidad. Otra es metafísica, religiosa, inventada, y no se deja sujetar por ningún análisis objetivo. Me da que es esta última a la que se refieren ambos nacionalismos al afirmar que Cataluña o España son naciones.

Para saber si lo son, primero convendría ver a qué nos referimos con ‘España’ y ‘Cataluña’. En primer lugar, son topónimos, nombres de territorio. En ese sentido, sus objetos están bien delimitados, pero parece poco razonable decir que un territorio es una nación. Es simplemente un espacio físico, el lugar en el que se desarrolla la vida de las gentes, en donde construyen sus casas, etc. Desde otro punto de vista, España y Cataluña son entidades jurídicas: existen leyes que identifican un determinado territorio y una población con una denominación administrativa o política específica (ya sea vecindad civil, nacionalidad, término municipal, etc.) En este sentido, España sí sería una nación, pues así lo prescribe el artículo 2 de la Constitución, pero esto no significa que describa una realidad preexistente a la norma (una atribución jurídica, aunque a veces la contenga, no es una descripción del mundo: así, alguien declarado incapaz jurídicamente puede no serlo mentalmente en realidad), y además también es muy volátil: bastaría con cambiar la ley para que España dejara de ser una nación. Podría dársele un significado a la palabra nación remitiéndonos a la voluntad de los individuos de pertenecer a ella. Pero eso, aunque sí es descriptivo, y además sería lo más justo y considerado con los sentimientos de las personas, también es volátil: ¿si un individuo cambia de parecer, cambia entonces de nacionalidad? Además, ni España ni Cataluña son individuos; como mucho, los “contienen”. Hay, sin embargo, una definición que parece la más razonable, porque es descriptiva, objetivable e independiente de la voluntad voluble de las personas. Nación sería en ese sentido un grupo humano con una idiosincrasia determinada, una lengua común, una historia secular común, etc. Pero este sentido tiene dos debilidades. La primera es la dificultad de deslindar “idiosincrasia” (¿comparte más rasgos característicos un agricultor leridano con un agricultor leonés o con una soprano barcelonesa?) o “historia secular en común” (¿cuánta historia secular común comparte con sus connacionales un ciudadano que se expresa corrientemente en catalán, que coloca flores cada onze de setembre en el monumento a Rafael Casanova y que siente al Barça en su corazón, pero que es catalán de segunda generación?). La segunda debilidad —la más importante— es que ni España ni Cataluña son poblaciones.

Cuando nos referimos a España o a Cataluña incluimos, por lo menos, un territorio y una población sujetos a un ordenamiento jurídico determinado. Sin embargo, parece razonable pensar que no todo lo que hay en (o es) Cataluña y España son elementos esenciales de la nación. Si ahora imaginariamente trasladáramos a la población de España (y con ella a la de Cataluña) a, digamos, la Laponia finesa, y atribuyéramos a sus componentes un régimen jurídico diferente y les proveyéramos de pasaportes fineses, y asimismo llenáramos el territorio de España con lapones, atribuyéndoles jurídicamente la nacionalidad española, ni la nación española ni la nación catalana habrían desaparecido, sino que seguirían intactas como tales. Eso implica que ni el territorio en el que se dé ni la atribución jurídica que se haga de ella son elementos que formen parte de una nación, sea eso lo que sea. Son su sustento material, claro está, pero son elementos accesorios, prescindibles, por mucho que tengan influencia e intervengan cualitativamente en la configuración de la nación, pues ésta no desaparece si desaparecen ellos, como no desaparece la tortilla de patata si desaparece la sartén. Así, hay naciones sin territorio, como la gitana o, en su tiempo, la judía, y hay territorios compartidos por diversas naciones, como el Kurdistán.

El concepto más objetivo de nación sería pues este que podríamos llamar el étnico, es decir, el que designa a una población con características determinadas compartidas. El problema que surge aquí (aparte de la necesidad de definir cuáles son esas características) es que, en ese sentido, para pertenecer a una nación habría que poseer efectivamente dichas características objetivas (independientemente de la voluntad del que las tenga). Pero hay muy poca gente que sea solo de una nación, pues las características culturales e idiosincráticas, así como los diversos idiomas en los que somos insertados (socializados) en nuestra infancia, nos configuran culturalmente (nos guste o no), por no mencionar el mestizaje familiar debido sobre todo a los movimientos migratorios. Eso hace que prácticamente nadie sea nacional puro de una nación.

Pero, independientemente de estas consideraciones, y aceptando que el significado más objetivo de ‘nación’ es el que hace referencia a poblaciones con características determinadas, ¿son entonces en este sentido España y Cataluña naciones? Parece que hay que contestar que no, porque, como hemos visto antes, esas dos entidades no son poblaciones. Según este concepto de nación que parece el más objetivo, ni Cataluña ni España son naciones, sino entidades plurinacionales (aceptando que el hecho más diferencial entre las diversas características que configuran una nación es la lengua materna de sus integrantes), pues en ellas conviven poblaciones culturalmente diferenciadas y en una proporción que alcanza cierta masa crítica (un grupo nacional que supusiera, por ejemplo, el 0.5% de la población total de un país no alcanzaría para denominar a éste razonablemente plurinacional). Esto no excluye que se pueda hablar de nación catalana o nación española (sean lo que sean), sino de España como nación y de Cataluña como nación.

¿A qué se refieren, pues, los nacionalistas cuando dicen que España es una nación o que Cataluña es una nación? A un concepto mágico, religioso, metafísico. En ese sentido, una nación no es objetiva ni objetivable, es un constructo, algo mental, emocional. Así, según esta “cosmovisión”, un territorio tendría propiedades esenciales, como las que tienen los objetos de absorber y reflejar la luz. Por ejemplo, una lengua propia. La lengua propia de España sería mágicamente el español, así como la de Cataluña, no menos mágicamente, el catalán, independientemente de lo que hablen las personas que vivan allí. Aquí no se habla de lengua histórica (lo histórico, por definición, es mutable, no esencial) ni de lengua oficial (que es un término jurídico, convencional, y por tanto también modificable) ni de lengua comúnmente hablada, sino de la lengua propia, de una propiedad de ese territorio. Y eso es así porque los territorios también están adscritos mágicamente a determinadas poblaciones, que les son propias, como el color verde le es propio a la clorofila. Todo esto, que no es cierto, pues los territorios son extensiones de terreno, las poblaciones van y vienen, mueren y se mezclan, al igual que la cultura, que no es algo fijo, sino que se recrea continuamente y traspasa fronteras, no importaría mucho si no fuera porque los que utilizan ‘nación’ en ese sentido se constituyen en sumos sacerdotes, únicos capaces de interpretar a la deidad (idealidad) nacional. Así, población —algo realmente existente— se convierte en pueblo, algo lleno de connotaciones que hay que interpretar, algo a lo que, además, se le atribuye voluntad (que también, por supuesto, hay que interpretar). Para los nacionalistas españoles y para los nacionalistas catalanes, el origen de sus naciones se pierde en la noche de los tiempos y es indiscutible.

El problema que plantea esto es que si una nación entendida como este constructo abstracto con sus símbolos, sus mitos, sus mistificaciones históricas, sus banderas, se quiere atribuir a una entidad (como España o como Cataluña) que hace referencia a algo real, físico, en el que hay tierra, bienes, personas, edificios, miles de intereses y relaciones jurídicas (cosas todas ellas que configuran la vida de las personas y por las que muchas de ellas son capaces de matar y de morir), eso siempre va a dejar fuera a mucha, muchísima gente, que no se identifica con esa idealidad. La nacionalidad no debería ser un ideal metafísico alimentado por la imaginación y el deseo; debería ser única y exclusivamente una atribución jurídica de ciudadanía, con unos símbolos formales si se quiere, pero la cultura y la tradición deberían protegerse por otros cauces (no religiosos).

La voluntad de atribuir a una población esa idealidad está destinada, pues, al fracaso o a la imposición. Lo sabemos, porque Franco lo hizo con esa unidad de destino en lo universal que nos embutió a todos con calzador por salva sea la parte. Nadie puede ser obligado a sentirse del Barça o del Real Madrid, nadie puede ser obligado a sentirse católico o ateo, por mucho que el cristianismo lleve dos mil años en territorio español (y catalán) y por mucho que la religión católica haya configurado la idiosincrasia de sus habitantes. Tampoco es relevante que para muchos cristianos lo más vital, lo más importante del mundo, sea que su nación sea considerada una nación cristiana. Hay que tener empatía, escucharlos siempre y respetar sus sentimientos. Nada más. Pero respetar el sentimiento, no su contenido, que es algo muy diferente, y puede ser, por ejemplo, antidemocrático. Pretender que un territorio en el que conviven en proporciones elevadas grupos de diversa religión o afición futbolística es oficial y materialmente (como propiedad del territorio) de tal equipo o de tal religión, es simplemente excluir a gran parte de la población de la sociedad, crear apátridas. Y me temo que es exactamente eso lo que están haciendo los nacionalistas españoles y catalanes al llamar “nación” a sus particulares entelequias: olvidarse de que conviven con gente, de que hay alguien más que ellos, de que los otros también existen, pero, sobre todo, de que también sienten. Exigen a poblaciones objetivamente diferentes, sentimentalmente diferentes, que se conviertan a su religión, a su equipo, so pena de no ser parte de esa nación.

Y bien que lamento decirlo, pero yo, como muchos otros, soy ateo. Y, además, desafortunadamente, tampoco me gusta el fútbol.

Publicado en Hausnartzen. ¿Qué República? | Deja un comentario

Zallako errepublikazaleak (1931-1937)

  1. REPUBLICANOS Y REPUBLICANAS DE ZALLA

El repunte industrial de inicios del XX forjó las ideas de izquierda en el Valle de Salcedo, aunque sin ser los mayoritarios como en toda la zona agro, de esta manera los zallucos y desde 1933 las zallucas también votaron en un treinta por ciento a las izquierdas. Habían prendido las semillas que se habían sembrado años atrás, como en el 1883 Enrique Salcedo o  en 1908 el Centro Obrero Republicano de Aranguren.

Os pedimos a los lectores la colaboración para ir añadiendo/corrigiendo los datos de aquellos y aquellas ciudadanos  (biográficos y fotográficos): crepublicano@gmail.com.

Seguir leyendo

Publicado en Gure zaharren gomutaz. Memorial de los republicanos 1930-40 | Etiquetado , , | 1 Comentario

VOTE FOR ME

En febrero de 1975, nueve meses antes de su asesinato, Pier Paolo Pasolini escribía para Corriere dela Sera un artículo que pasaría a conocerse como, “El artículo de las luciérnagas”. Unas esclarecedoras líneas en las que Pasolini intentaba explicar, mediante una curiosa historia protagonizada por las luciérnagas, cómo se había llegado a un punto en el que la política italiana y muy especialmente el partido democristiano, es decir, la derecha, había ido derivando de forma casi suicida desde un escenario que conocían y controlaban hasta otro que les superaba y que les convertía en meras herramientas de oscuros poderes transnacionales: Se había pasado del tiempo en el que las luciérnagas comenzaron a desaparecer a causa de la contaminación del aire, el agua y los campos por el peso de una desmesurada y egoísta industrialización, a otro tiempo en el que ya no existían luciérnagas. Pero el problema, para Pasolini no era tanto la desaparición en sí de las luciérnagas, que también, sino el absoluto desconocimiento por parte de los que habían sido responsables de aquella mutación de cómo se había cambiado de un escenario a otro en un periodo de tiempo tan breve.

Esta peculiar parábola pasoliniana no tenía otra finalidad que intentar razonar el cómo un fascismo conocido, el de “toda la vida” podríamos decir, basado en supuestos “valores reales” como la familia, el orden, la patria, la disciplina, la obediencia, el ahorro o la moralidad había sido sustituido por algo mucho más intangible y más peligroso, que Pasolini identificaba como “fascismo democrático”. Un estado de cosas al que se llegó casi de golpe y sin que nadie se diese cuenta, y menos aún la derecha, por el incumplimiento de antiguos códigos pactados, por la falta de depuración democrática de los estamentos de la antigua sociedad totalitaria, por la violencia policial consentida y el desprecio de la constitución. Y añadía que aquello había sido posible porque “…parte de los opositores y de los intelectuales alimentaron esperanzas insensatas. Se esperaba que todo eso no fuera completamente cierto, y que la democracia formal significase algo en el fondo.” (sic.)

Este paso del fascismo tradicional, casi decimonónico y perfectamente reconocible, al “fascismo democrático” más indefinible, menos agresivo en la forma pero radicalizado en el fondo, en el que la ambigüedad moral, el consumismo, el omnipotente peso de lo transnacional, el auge del pragmatismo y la tecnocracia y por el desprecio a las normas sociales consensuadas -llámense estas “compromiso histórico”, sociedad del bienestar o como se quiera llamar- provocaba, según Pasolini, un absoluto vacío de poder. Un vacío no ya legislativo, ejecutivo, dirigente o político, sino un vacío de poder en sí mismo. Algo de naturaleza radicalmente distinta, y terriblemente peligroso porque favorecía que la sociedad pasase de ser totalitaria a ser “violentamente totalizante” (sic.)

Pero históricamente el vacío, continuaba afirmando Pasolini, solo podía subsistir en abstracto. Tenía, indefectiblemente, que ser llenado. Y precisamente esa necesidad histórica de llenar el vacío es lo que no podía concretarse en reemplazar las antiguas “cabezas de alcornoque” (sic.) de los que llevaron la sociedad a ese punto, por otras nuevas cabezas de alcornoque, que muy posiblemente serían más despiadadas y mucho más peligrosas. Hay quien dice que fue por artículos como este, en el que Pasolini añoraba un poder real que ocupase aquel vacío, y no solo por el estreno de su última película, un salvaje alegato antifascista titulado, “Saló o los 120 días de Sodoma”, por lo que se le sentenció a morir a manos de un chapero lumpen y fascista.

A pesar de los 44 años que median entre aquel artículo de Pasolini y hoy en día, la rabiosa actualidad de sus palabras, perfectamente extrapolables a la realidad presente en el mundo que vivimos, obligan a plantearnos de forma inequívoca quién deberá llenar el vacío en el que estamos sumergidos. No podemos seguir alimentando con nuestra desidia o nuestro pesimismo a aquellos que han impuesto un perverso status quo del que solo se beneficia una, cada vez más minúscula, parte de la sociedad. A aquellos que medran gracias a crisis impuestas, recortes injustos, crueles desahucios, privatizaciones generalizadas, saqueos ilícitos y permanente merma de unas libertades que hasta hace muy poco todos creíamos que estaban consolidadas.

Se ha acabado el tiempo de delegar en los que una y otra vez han roto sus promesas. No nos queda margen para seguir confiando ni un minuto más en quienes han demostrado por activa y por pasiva que no son dignos de nuestra aceptación, porque ellos nunca van a hacer realidad nuestras esperanzas. Ha de ser la sociedad en su totalidad, el pueblo llano, la ciudadanía con sus votos quien deba llenar este asfixiante vacío en el que solo cabe el miedo que pretenden inculcarnos y esa sensación de inseguridad vital con la que intentan domesticarnos para poder seguir disfrutando de prebendas que nunca han merecido.

¡NO VOTES A QUIEN TE AGREDE!

¡NO VOTES A QUIEN NO QUIERE QUE PIENSES!

¡NO VOTES A QUIEN LEGISLA SOLO PARA AUTOPROTEGERSE!

¡NO VOTES A QUIEN NO ES HONRADO, NI DECENTE, NI HONESTO!

¡NO VOTES A QUIEN QUIERE DESTROZAR EL FUTURO!

A partir de ahí, vota a quien prefieras. Seguro que tu voto será útil.

 

VOTE FOR ME

If we vote for you, do you promise
To be upright, decent and honest
To have our best interest at heart?

You understand why we don’t believe you?
You’re way too easy to see through
Not the best places to start

There are no rocks at Rockaway beach
And all that glitter isn’t gold

You’re all so drunk on money and power
Inside your Ivory tower
Teaching us not to be smart
Making laws that serve to protect you
But we will never forget that
You tore our families apart

There are no rocks at Rockaway beach
And all that glitter isn’t gold

So if we vote for you, do you promise
To be upright, decent and honest
And take away all of the fear?

You sit and wait for us to elect you
But all we’ll do is reject you
Your politics bore us to tears

There are no rocks at Rockaway beach
And all that glitter isn’t gold.

Letra y música: The Specials. 2018

VÓTAME

Si te votamos, ¿prometes
Ser honrado, decente y honesto,
Y defender principalmente nuestros intereses?

¿Entiendes por qué no te creemos
Es demasiado fácil ver a través de ti.
Y esa no es la mejor manera de empezar.

No hay rocas en la playa de Rockaway (*)
Y todo lo que brilla no es oro

Estáis todos tan borrachos de dinero y de poder
Dentro de vuestra torre de marfil
Enseñándonos a no ser inteligentes
Haciendo leyes que solo sirven para protegeros a vosotros mismos
Pero nunca olvidaremos que
Destrozasteis nuestras familias

No hay rocas en la playa de Rockaway
Y todo lo que brilla no es oro

Así que, si te votamos, ¿nos prometes
Ser honrado, decente y honesto
Y quitarnos todo el miedo?

Te sientas y esperas a que te elijamos.
Pero lo que haremos será rechazarte
Porque tus políticas nos aburren hasta hacernos llorar

No hay rocas en la playa de Rockaway
Y todo lo que brilla no es oro.

(*) Rockaway Beach: Playa de Queens, Nueva York, conocida por ser la playa urbana de arena más extensa de los Estados Unidos.

Traducción libre: Liova37

“¡Sal y vota!”. Viñeta de Eneko las Heras llamando al voto antifascista. Febrero de 2019

Publicado en Musikaz blai | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Triste España sin ventura

Mi primo Patxi en su juventud fue marinero del crucero Canarias. Desde este barco estuvo navegando y bombardeando la ciudad de Barcelona durante la Guerra de España. Cuando acabo la guerra mi abuela Josefina al saludarlo, lo primero que hizo, fue darle un fuerte abrazo y después quejarse del miedo que paso durante los bombardeos.

La armada rebelde se apropió delos cruceros pesados gemelos denominados el Canarias y el Baleares.El crucero Baleares lo hundió la armada fiel a la Republica en la batalla del Cabo de Palos. El barco Almirante Cervera fue un crucero liguero tomadoen el puertode El Ferrol por los amotinados.Estuvo navegandopor el mar Cantábrico, hundiendo los barcos de suministro de los convoyesrepublicanos y participando en numerosas acciones de combate entre ellas bombardeo las ciudades de Málaga yValencia. El barco hizo varios servicios al régimen,trasladó al embajador fascista,el Conde Ciano, desde San Sebastián a Santander y transportó el brazo de San Pablo desde La Valetta a Tarragona.

Durante su historia el barco no tuvo ninguna relación con la ciudad de Barcelona.Aun así,las nuevas autoridades franquistas quisieron bautizar con su nombre una calle en el barrio de la Barceloneta. También pusieron los nombres de los cruceros gemelos, el Canarias auna calle del barrio de Sarria y el Baleares aotra calle del barrio de Horta.

Ahora la calle ha cambiado de nombre y con ello hemos perdido unaocasión de recuperar la memoria y la historia.El nuevo nombre de la calle tenía que haber sido paraelAlmirante Pascual Cervera Topete en homenaje a un héroe de la última Guerra de Cuba. Nieto del Ilustre Vicealmirante Juan Bautista Topete que en septiembre de 1868 se levantó en la bahía de Cádiz junto al General Juan Prim apoyando la revolución denominada “La Gloriosa” contra la monarquía de Isabel II.

El Almirante Cervera fue un marino liberal en una España sin rumbo y sin rey.Bajo la regencia de Maria Cristina yde la sucesión de varios gobiernos sin visión de lo que acontecía en las provincias españolas de Ultramar.

El escenario de la bahía de Santiago de Cuba fue su última acción de guerra.Embarrancó los buques de la flota en los arenales cubanos, para evitar que los hundiera el enemigo.  Con esta acción consiguió salvar la vida a los marineros y a los barcos, que hubieran ido directos al fondo del mar. España había perdido sus últimos territorios de ultramar y una flota de guerra de barcos de madera que hacían aguas.

La derrota de la Guerra de Cuba y la perdida de todos los territorios de ultramar puso al país frente el espejo de la realidad. Generando una corriente de pesimismo en varias generaciones de españoles que tuvo influencias en el pensamiento y en todas las artes y las letras.

Este pesimismo que invadió la península ibérica, de norte a sur y de este a oeste,ya nos viene de antiguo. Tras la noticia de la muerte del joven príncipe Juan, hijo de Isabel y Fernando,en el que estaban depositadas todas las esperanzas del reino,se crea una corriente de pesimismo.

El cancionero de Palacio del siglo XV-XVI recoge un verso con el nombre “Triste España sin ventura”. El musico y poeta castellano Juan delEnzinalo musico con una melodía profunda, recomiendo su audición.Lasdiferentes estrofasen castellano antiguo sonuna diagnosis del estado de ánimo generaldel país:

“Triste España sin ventura,
todos te deven llorar.
Despoblada de alegría,
para nunca en ti tornar.

Tormentos, penas, dolores,
te vinieron a poblar.
Sembrote Dios de plazer
porque naciesse pesar.

Hízote la más dichosa
para más te lastimar.
Tus vitorias y triunfos
ya se hovieron de pagar.

Pues que tal pérdida pierdes,
dime en qué podrás ganar.
Pierdes la luz de tu gloria
y el gozo de tu gozar

Pierdes toda tu esperança,
no te queda qué esperar.
Pierdes Príncipe tan alto,
hijo de reyes sin par.

Llora, llora, pues perdiste
quien te havía de ensalçar.
En su tierna juventud
te lo quiso Dios llevar.

Llevote todo tu bien,
dexote su desear,
porque mueras, porque penes,
sin dar fin a tu penar.

De tan penosa tristura
no te esperes consolar”.

Pere Rubianes fue un artista cómico que trabajó y vivió en la ciudad de Barcelona.Hubiera estado contento y feliz con que su nombre sirviera para bautizar un nuevo espacio cultural destinado a teatro de la ciudad, en esos mares navegaba a sus anchas.

Nuestras armas son el conocimiento, la cultura, el análisis de la historia y los motivos que la desencadenaron. Nuestro deber yobligación es luchar contra un neocapitalismo despiadado y salvaje, que está consiguiendo la globalización de la economía y lo que esaún peor,la globalización del analfabetismo de la mayor parte de la población.

Joaquín Soler, arquitecto  miembro de UCR Unidad Cívica por la República

Publicado en Berri federalak. Informaciones federales. | Deja un comentario

Itsasontziaren argazkiak 2019 fotos del barco

Casimirok Itsasontzian atera zituen argazkiak blogera igo ditugu.

Hemos subido las fotos de Casimiro en el barco, al final del texto:

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2019/04/06/itsasontzi-errepublikazalea-2019-maiatzak-5a/

 

Publicado en Bertako berriak. Informaciones de aquí. | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario