APPELLE-MOI CAMARADE!

«Appelle-moi camarade». MAP feat. Keny Arkana. 2009

Han sido muchas, quizás demasiadas, las veces que desde esta misma tribuna de opinión se ha seguido el pulso político a nuestros vecinos del norte, intentando contrastar lo que allí iba ocurriendo con lo que deseábamos que pasase aquí o, por el contrario, con lo que temíamos que también nos ocurriese a nosotros. En todas esas ocasiones se ha intentado, desde la modesta opinión de quien esto escribe, dejar por sentado que, a pesar de cualquier ansiado “sueño húmedo”, los escenarios de ambos países no solo eran radicalmente dispares, sino que intentar una lectura equiparable de los ritmos que se podían generar a uno y otro lado de los Pirineos era, además de una falacia, un dislate que solo serviría para alimentar peligrosísimos equívocos, que desgraciadamente podían llegar a engendrar errores estratégicos capaces, con un poco de mala suerte y de peor cabeza, de convertirse en irremediables.

Cuando, allá por 2016 empezó a sonar por estas tierras la marca La France Insoumise, germen y motor indiscutible de lo que hoy es NUPES (Nueva Unión Popular Ecologista y Social),  una buena parte de la “intelligentsia” patria se llenó la boca de denostar el nacimiento de aquella alternativa a la que, desde la soberbia que produce el sectarismo, no quiso sumarse ni el artrítico PCF (Partido Comunista Francés), ni los “divinos” del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), ni los sempiternos iluminados de FO (Fuerza Obrera). No perdonaban a su líder, Jean-Luc Melenchon su presunta falta de ortodoxia ni su incombustible capacidad para crear plataformas electorales transversales en las que convergían dispares fuerzas de la izquierda y del ecologismo con intereses no siempre coincidentes, pero que iban formando, tacita a tacita, un sólido poso popular, que hasta hace pocos días no había tenido la oportunidad histórica de demostrar su eficacia. Sin embargo, aquellos que, tanto a este como a aquel lado de la frontera, desconfiaban del “pedigrí” izquierdista de Melenchon, al que identificaban con el revisionismo más cutre, no dudaban en apoyaban a ciegas el sospechoso populismo heterodoxo del movimiento de Los chalecos Amarillos, hasta el punto de que por estos lares también se dieron infructuosos intentos de crear una franquicia hispana.

En la complicadísima “Larga Marcha” de Melenchon, primero al frente del ala izquierdista del PSF (Partido Socialista Francés), luego como fundador del PG (Partido de la Izquierda), promotor del FG (Frente de Izquierda), cabeza visible de FI (Francia Insumisa) y finalmente destacado líder de NUPES, una vez tras otra ha sido blanco, tanto de una insensata indiferencia y un arrogante desprecio desde los ámbitos de la derecha, como de las más feroces críticas de aquellos movimientos de izquierda “auténtica” que llevan sin sumar ni un puñetero voto de más casi desde la resaca del Mayo del 68: Para unos, Melenchon no era más que un fracasado que nunca conseguiría ningún puesto de relevancia en la Asamblea Nacional porque era incapaz de comprender “La Grandeur” de la política gala; para otros solo se trataba de un oportunista dispuesto a tirar la momia de Lenin váter abajo si eso podía suponerle unas cuantas papeletas electorales de más. Obviamente, ambos se equivocaron: Si para los primeros (entre los que se cuentan algunos actuales ministros del “Petit Emmanuel”) esa equivocación los ha llevado a temer porque sus grandes culos blancos ya no puedan volver a sentarse en los banquillos del Palais Bourbon, los pretendidos “zurdos” han podido corroborar que la tan ansiada “lucha final” no solo no se ha producido en los términos que auspiciaban, sino que en realidad propició en su día que los fascistas les sustituyesen en aquellas zonas históricas de influencia en las que tan a gusto se perpetuaban durante décadas hasta que, hace un par de semanas y mal que les pese, el pragmatismo sano, la amplitud de miras y la falta de sectarismo de NUPES las ha conseguido recuperar, relegando a los “izquierdistas de púlpito” a un papel de meros espectadores de un proceso en el que, tanto ellos mismos como sus “sagrados” dogmas, no tienen la menor relevancia a efectos prácticos. Buena prueba de ello es que en el famoso suburbio de Saint Denis, en las afueras de París y con una población migrante (los auténticos “parias de la tierra” de hoy en día) por encima del 40% y bastante libre de la “basura blanca” que nutre las filas del fascismo, el voto de izquierda se ha concentrado exclusivamente en la candidatura de Melenchon (49% de los votos emitidos), mientras que Macron o Le Pen no han conseguido pasar del 20 y del 11%, respectivamente. Y lo mismo en muchas circunscripciones de la antigua zona industrial y minera al norte de la capital, pero también de Bretaña, Aquitania y los Alpes donde por primera vez en unas legislativas la izquierda ha conseguido recuperar parte del electorado que los de Le Pen, gracias a sus consignas nacional-populistas, les habían arrebatado hace décadas.

Mientras escribo estas líneas ya tan solo faltan algo más de 48 horas para que podamos constatar que en Francia el espíritu de resistencia, el combate decidido contra el fascismo, las consignas positivas, claras y plurales, el talante anti sectario y la transversalidad bien entendida pueden acabar dando sus frutos. Algo que tal y como apunto en el primer párrafo de esta reflexión, no es, evidentemente, para nada extrapolable a la realidad de nuestro país, pero sí que puede servirnos para intentar emular con el máximo de prudencia tácticas que sean equiparables o, en todo caso, para evitar errores tan básicos que son homologables en cualquier territorio y bajo cualquier tipo de condiciones objetivas. Y nada mejor para reafirmar lo dicho que echar también una mirada a otro proceso electoral que coincide en tiempo y hora con el francés, a pesar de que si se confirman las previsiones, los resultados de ambos comicios pueden llegar a ser, cuanto menos, antitéticos: Las Elecciones Autonómicas Andaluzas.

Es desesperante constatar, día tras día, como los principales medios de comunicación a nivel estatal, incluidos aquellos que son de control público, han tergiversado, disfrazado, maquillado y manipulado la información concerniente al proceso electoral andaluz hasta niveles que en cualquier democracia europea serían perseguibles judicialmente. Ni se respetan los turnos y los tiempos fijados por ley; ni se mantiene la lógica política de neutralidad que exige el parlamentarismo democrático, ni tan siquiera se molestan en enmascarar unos indisimulados intereses que, aún analizándolos fríamente, es casi imposible discernir las ventajas que puede reportarles a esos mismos medios el hecho de que la extrema derecha se asiente definitivamente en el panorama político español: ¿Van a aumentar más todavía sus beneficios? Lo dudo, porque el margen de ganancia es ya insultante. ¿Van a obtener mayores prebendas? Creo que eso es ya imposible; no hay nada más intocable en este país que los “media”. ¿Van a conseguir un mayor control sobre los convenios y salarios de sus trabajadores? Me extraña que tengan mucho más margen de explotación hacia un colectivo laboral que desde hace casi 15 años se mueve continuamente en términos de precariedad. Entonces, ¿qué intrincados y oscuros intereses esconde esta campaña de legitimación de la ultraderecha, que se mueve a contrapelo de la realidad europea y que sitúa este país en los límites más extremos de la democracia real? Demasiadas preguntas sin respuesta y demasiado tiempo perdido en disquisiciones, casi metafísicas, que de poco o nada van a servir cuando sin excusas ni tapujos la “derechita cobarde” presionada por sus compañeros de viaje tardo-franquistas desmantelen definitivamente la sanidad, la educación, las pensiones y los servicios públicos andaluces para confiar todas estas áreas sociales a los diversos propietarios de cortijos transnacionales que conforman la realidad industrial y económica de la tan castigada tierra andaluza.

Y mientras tanto, una parte importante de las autodenominadas fuerzas progresistas de Andalucía siguen en sus trece, dando la espalda a la oportunidad, poniendo más y más reparos a la unidad de acción. Unos queriendo vivir de las rentas que les proporcionaron los 38 años durante los que camparon a sus anchas como dueños “de tierras y vasallos”; otros, peleándose por puestos en las listas y atropellándose unos a otros a la hora de intentar demostrar quién tiene más solera, quién está más a la izquierda o quién es más andalucista —aunque, a decir verdad, algunos de los que hoy se ufanan en reivindicarse como los auténticos hijos putativos de Blas Infante, hace tan solo un puñado de años despreciaban la cultura autóctona al sur de Despeñaperros en aras de un internacionalismo impostado—, por no hablar de quienes, desde una estulticia suicida, aseguran que aplicar un cordón sanitario al fascismo no solo no sirve para frenarlo sino que encima, como si se tratase de una bebida energética, “les da alas” (sic). Afirmaciones tan banales y gratuitas que ya me gustaría saber lo que piensan de ellas los antifascistas europeos que con tesón, espíritu resistente y códigos penales en mano están consiguiendo que la “irresistible ascensión” de la extrema derecha —hace un lustro poco menos que inevitable— se haya postergado sine die.

El domingo 19 de junio podremos salir de dudas y comprobar, sin necesidad de odiosas comparaciones, cual es la vía más idónea para defender los derechos de la clase trabajadora en estos difíciles tiempos tan marcados por la desidia y el derrotismo: Las estrategias que anteponen la unidad, la negociación, el sentido común y la generosidad con tal de crear frentes lo suficientemente amplios como para ilusionar a la ciudadanía y empujarla a intentar conquistar lo que hasta hace nada parecía inalcanzable, o las políticas “ombliguistas” que son incapaces de sacrificar banderas, siglas, comités centrales y aparatos para poder alcanzar algo mucho más importante y decisivo que sus propias estructuras y simbologías, llamado UNIDAD: Condición imprescindible desde el principio de los tiempos para que cualquier pueblo, clase, etnia o colectivo social pueda llevar a buen puerto sus esperanzas de justicia, progreso y libertad.

APPELLE-MOI CAMARADE!

Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!

Si comme moi tu penses qu’il faut se radicaliser
Contre l’ordre établi, refuser d’obtempérer
Si t’en as marre de ressembler à un mouton
Si t’as l’audace de Rosa Parks et si t’as compris Frantz Fanon
Appelle-moi camarade si tu sais pas rester dans le rang
Si t’as la flamme, l’espoir et le couteau entre les dents
Si t’enrages quand un flic te dévisage
Si t’étouffes comme un taulard dans sa cage
Appelle-moi camarade si t’as capté les mécanismes
Les rouages du système comment ils neutralisent
Comment ils manipulent, désinforment et nous divisent
Reste lucide parce qu’il est l’heure qu’on se mobilise
Si tu pense qu’on est du même coté de la barrière
Du même côté du mur, du côté lanceur de pierre
Du côté des larmes du côté de la misère
Du côté palestinien, tu peux m’appeler mon frère!

(refrain)
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!

Appelle-moi camarade,
parce que mes larmes sont les tiennes
Les tiennes sont les miennes
bref nos peines sont les mêmes
On se démène pour éviter l’abattoir,
Ouais j’me démerde, merde,
Sans perdre de vue l’étoile qui m’a dit bat toi
je manie la plume comme Marcos la rage d’une cas’soc
Prête à lâcher le mic s’il faut mourir pour la cause
J’rape la force, j’rape l’espoir, j’rape la fratrie
Issue d’une génération endormie par la matrice
Enfant de l’insomnie, bordée par le macadam
Bercée par le vague à l’âme, appelle-moi camarade.
Gosse d’un monde bien malade, dont tout le monde s’en bat la race.
J’braque les hauts-parleurs avec des rimes dans lesquelles parlent la rage.
Anti-normes, impossible à encarter
Autonomes comme les anars
A cran, comme les frères de quartier
C’est l’heure de s’unir car l’urgence nous rattrape
Dans le meilleur ou dans le pire on est ensemble camarade!

(refrain)
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!

Ils ont enfermés nos rêves, braqués nos idéaux
Ils ont cadenassés nos révoltes
Ils ont fait taire ceux qui parlaient trop
Ils on jugés que nos colombes obscurcissaient leur ciel,
Ils les ont toutes butées et de leur sang ils ont fait leur miel
«Silence on tue (Chuuttt)
Silence on assassine tous ces illuminés qui voudraient changer le scénario du film»
Leurs desseins on les connait par cœur
j’vais pas t’refaire le tableau ce monde est hardcore
Patrie, pétrole et pouvoir:
Leur chef-d’œuvre, du grand art.
Y’a qu’à regarder pour voir, on est mort sans l’savoir
Comme asphyxiés, en perte d’oxygène,
Comme enchaînés à la triste destinée de ces cités où là bourse règne.
J’étouffe, j’aimerai tellement changer d’air
Mais au fond de moi je sais très bien que c’est ce putain d’air qu’il nous faut changer
C’est une simple question de survie, bien plus qu’une croisade,
Armée de l’ombre en embuscade,
Vamos (*) camarade!!!

(refrain)
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!
Combattant, résistant, militant indomptable
Insurgé, insoumis, rebelle infatigable
Esprit libre, vagabond ou nomade
Si tu penses que le monde est crade
Appelle-moi camarade!

(*) En español en el original.

Letra y música: Ministère des Affaires Populaires (MAP) 2009.

¡LLÁMAME CAMARADA!

Combatiente, resistente, militante indomable
Insurgente, insumiso, rebelde infatigable
Espíritu libre, vagabundo o nómada
Si tu piensas que el mundo es mugriento
¡Llámame camarada!

Si piensas como yo que hay que radicalizarse
Contra el orden establecido, negarse a obedecer
Si estás harto de parecer un cordero
Si tienes la audacia de Rosa Parks y si has comprendido a Frantz Fanon
Llámame camarada si no sabes mantenerte en la fila.
Si tienes la llama, la esperanza y el cuchillo entre los dientes
Si te enfureces cuando un “madero” se te queda mirando
Si te ahogas como un recluso en su jaula
Llámame camarada si has captado les mecanismos
los engranajes del sistema, cómo neutralizan
Cómo manipulan, desinforman y nos dividen
Mantente lúcido porque es hora de movilizarse
Si piensas que estamos del mismo lado de la valla
Del mismo lado de la pared, del lado del que lanza piedras
Del lado de las lágrimas, del lado de la miseria
Du lado palestino, puedes llamarme hermano!

(Estribillo)
Combatiente, resistente, militante indomable
Insurgente, insumiso, rebelde infatigable
Espíritu libre, vagabundo o nómada
Si tu piensas que el mundo es mugriento
¡Llámame camarada!
(bis)

Llámame camarada,
Porque mis lágrimas son las tuyas
Las tuyas son las mías
En resumen, nuestras penas son las mismas
Nos esforzamos para evitar el matadero
Si, yo me las apaño, mierda,
Sin perder de vista la estrella que me ha dicho que luche
Yo manejo la pluma como Marcos la rabia de un bicho raro
Dispuesto a soltar el micro si hay que morir por la causa
Yo rapeo la fuerza, rapeo la esperanza, rapeo la hermandad
Salido de una generación adormecida desde el útero
Niño del insomnio, cercado por el asfalto
Arrullado por la ola del alma, llámame camarada.
Hijo de un mundo enfermo, al que nadie le importa un pito
Asalto los altavoces con rimas en las que habla la rabia
Contra la norma, imposibles de encausar
Autónomas como los anarcos
Furiosas, como los colegas del barrio
Es hora de unirse porque la urgencia nos alcanza
En lo bueno y en lo malo estamos juntos camarada!

(Estribillo)
Combatiente, resistente, militante indomable
Insurgente, insumiso, rebelde infatigable
Espíritu libre, vagabundo o nómada
Si tu piensas que el mundo es mugriento
¡Llámame camarada!
(bis)

Encerraron nuestros sueños, nos robaron nuestros ideales
Encadenaron nuestras revueltas
Hicieron callar a quien hablaba demasiado
Sentenciaron que nuestras palomas oscurecían su cielo,
Se las cargaron y con su sangre hicieron su miel.
«Silencio se mata (¡Chsss!)
Silencio asesinamos a todos esos iluminados que querrían cambiar el guion de la película»
Sus designios se conocen de memoria
No te voy a contar de que va este mundo brutal
Patria, petróleo y poder:
Su obra maestra, el arte supremo.
Solo hay que mirar para ver, estamos muertos sin saberlo
Como asfixiados, perdiendo oxígeno,
Como encadenados al triste destino de estas ciudades donde reina la Bolsa.
Me estoy ahogando, me gustaría tanto cambiar de aires
Pero en el fondo de mi mismo sé muy bien que es este puto aire lo que hay que cambiar
Es una simple cuestión de supervivencia, mucho más que una cruzada,
Ejército de la Sombra en emboscada.
¡Vamos, camarada!

(Estribillo)
Combatiente, resistente, militante indomable
Insurgente, insumiso, rebelde infatigable
Espíritu libre, vagabundo o nómada
Si tu piensas que el mundo es mugriento
¡Llámame camarada!
(bis)

Traducción libre: Liova37.

Jean-Luc Melenchon durante un mitin, el Primero de Mayo de 2022 en la Place de la Republique de Paris
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