LA VOZ QUE NO CESA

Este mes de marzo se cumple el 78 aniversario de la muerte de Miguel Hernández.

Autores: Ramón Pereira (guionista y poeta) y Ramón Boldú (dibujante, conocido por sus cómics biográficos). Publicado inicialmente en 2014 por la desaparecida EDT y reeditada en 2017 por Astiberri con motivo del 75 Aniversario de la muerte del poeta. 137 páginas + 6 páginas con notas y biografía de los autores y prólogo de Joan Manuel Serrat.

Este mes hemos elegido esta biografía de Miguel Hernández coincidiendo con el septuagésimo octavo aniversario de su muerte en cárceles franquistas, víctima de la falta de atención médica, el abandono y  la represión. Es nuestro pequeño homenaje al gran poeta oriolano y su compromiso con los valores republicanos y de justicia social.La voz que no cesa es una manera inmejorable de acercarse a la vida y obra del poeta de Orihuela. Con este cómic podemos ver los 31 años de la vida de Miguel Hernández, su formación, los conflictos con su padre, sus relaciones con otros intelectuales de su época, incluido el incidente con Rafael Alberti y sus consecuencias. Nos describe el contexto en el que el gran poeta surge:  el atraso de la época, la desigualdad presente en la sociedad, su permanente falta de recursos; pero nos describe sobre todo su evolución personal y política, y su trágico final.

Poco a poco, Miguel Hernández  fue entrando en contacto con el pequeño mundo de la cultura local. Colaboraba con revistas literarias e incluso llegó a ganar algún premio. Sus amigos le ayudaban económicamente y el religioso Luis Almarcha trataba de impulsar su carrera. El poeta oroliano, no obstante, tenía un objetivo claro: viajar a Madrid y labrarse allí una sólida trayectoria literaria. Cuando consiguió visitar la capital, el 31 de diciembre de 1931, gracias a diversos contactos, tuvo la ocasión de conocer a buena parte de los grandes nombres de su tiempo: Vicente Aleixandre, Pablo Neruda, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Antonio Buero Vallejo … Las dificultades económicas le impidieron seguir en Madrid y se vio obligado a volver a Orihuela, pero a pesar de todo esta experiencia fue muy enriquecedora y le permitió dar un gran impulso a su obra.El cómic nos cuentan su vida a través del dialogo de Miguel Hernández y un gorrión, basándose en El gorrión y el prisionero, cuento que el poeta dejó sin acabar. Lo hacen integrando de manera magistral sus versos en la narración; es la parte que más brilla de la obra, donde tanto Boldú como Pereira dan lo mejor de sí mismos. La forma de contarlo consigue replicar con imágenes las emociones que nos transiten los versos.

Cuando el golpe de estado del 18 de julio de 1936 dio inicio a la Guerra Civil, Miguel Hernández se alistó en el bando republicano y mostró de nuevo su compromiso. Durante el conflicto bélico llevó a cabo diversas funciones, desde comisario político a soldado raso. Su consideración como uno de los referentes culturales de la República y su pertenencia al Partido Comunista lo llevaron a Moscú durante el Festival de Teatro Soviético. A su vuelta, le asignaron la labor de acompañar al frente a los soldados e infundirles valor mediante sus escritos y sus arengas. Allí conoció la verdadera naturaleza de la guerra, pero el contacto directo con quienes se sacrificaban por unos ideales hizo que su compromiso político se mantuviera inquebrantable.

Describe de una manera acertadísima su detención y su cautiverio, así como el trato inhumano que recibió, la falta de atención médica que al final le costó su propia vida, quedando muy claro que fue asesinado por el régimen fascista al no permitirle este su hospitalización y el tratamiento adecuado. Especialmente intensa es la descripción que hace sobre el intento de salvarle la vida a cambio de su afiliación a Falange, y la negativa e indignación de Miguel Hernández. Y así una larga lista de episodios de la vida del poeta imposibles de resumir en estas líneas.

A nivel gráfico el trabajo de Boldú es excelente. Su estilo está presente en este trabajo, con páginas muy bien trabajadas, un dibujo muy denso y también muy recargado de texto, todo ello marca inconfundible de la casa. A pesar del dramatismo de la historia, bien visible a lo largo del texto, es destacable también el humor y el toque caricaturesco de los personajes. La biografía está estructurada en cinco capítulos. La novela gráfica es un precioso homenaje al poeta y su obra, pero durante toda la obra está presente la sombra de la tragedia, un pesimismo que lo inunda todo. Y que se deja ver en detalles por todo el cómic, calaveras, cielos negros, etc…

Al finalizar la guerra, buena parte de los intelectuales españoles se exilió a Francia o a América, pero Miguel Hernández volvió a Orihuela a los brazos de su amada Josefina. Allí, tras intentar vivir de forma más o menos clandestina, fue detenido y encarcelado. Fue condenado a muerte, pena que le fue conmutada, pero su precaria salud le impediría volver a vivir en libertad. Ramón Pereira y Ramón Boldú han estado particularmente acertados con el tratamiento que han dado al encarcelamiento del poeta. Pese a lo indigno de la situación, han conseguido retratar a un Miguel Hernández que conserva intacta su humanidad hasta el final de sus días.

El género biográfico tiene un largo recorrido en el cómic, ya que es una puerta de entrada inmejorable a la vida de personajes históricos trascendentes. En el caso de La voz que no cesa, dos aspectos lo convierten en una obra redonda: por un lado la propia vida de Miguel Hernández, llena de momentos dignos de ser narrados; y por el otro, la perfecta mezcla de vida y obra que han conseguido crear Pereira y Boldú. Relatar la vida de un poeta que vivió una época tan convulsa es interesante, pero si además, sin perder fluidez, se consigue incluir su obra poética, el trabajo adquiere un nuevo valor.

Una obra básica que debe de formar parte de tu comiteca particular por su calidad y belleza.

Un saludo. Casimiro Castaño.

Esta entrada fue publicada en Komikiak y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a LA VOZ QUE NO CESA

  1. javier dijo:

    Les pido por favor que me den de baja;

    Por más que intento que me den de baja, no lo consigo.

    Conseguí apostatar de la Iglesia, aunque me costó muchas vueltas.

    Espero que lograr que me den de baja no sea tan difícil.

    No quisiera odiar Errepública más que a la iglesia

    Gracias y Saludos

    • Salud Javier. la Errepublika es un modelo de organización, no una ideología. No creo que quepa odiarla. En cualquier caso, desde las tripas del worldpress y con lo que sabemos hasta el momento (¿somos muy torpes?) no hallamos la manera de apostatarte de Errepublika plaza, y lo intentamos con tesón, perdón. No nos deja el sistema borrarte. Se me ocurre que desde el exterior, en la parte superior derecha donde clikas para seguir al blog, exista una opción, una vez que eres seguidor de dejar de seguir ¿Pruebas? Que haya suerte, un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .