EL ARTE DE VOLAR

El Arte de Volar cuenta la historia de Antonio Altarriba, un hombre nacido en un pueblo de Zaragoza, al que la guerra le pilla en el “bando golpista” y que rápidamente se pasa a la legalidad republicana, para luchar contra Franco. Al perder la guerra se exilia en Francia, donde se une a la Resistencia.

Desilusionado comprueba como derrotar a Franco no es el objetivo de las democracias occidentales y a principios de los años 50 regresa de nuevo a España para vivir un intenso exilio interior y el fracaso de su experiencia vital.  El protagonista comparte nombre y apellido con el autor del guion, con el cuál se transmuta y se convierten en la misma persona. Su hijo, en la piel del padre, documenta la historia y construye una de las mejore crónicas de la España del siglo pasado.

A mi juicio, se trata de un cómic absolutamente imprescindible, en  cuyo guion Antonio Altarriba empleó cinco años. Según su propio testimonio, en principio pensó en escribir una novela para contar esta historia, aunque finalmente se inclinó por el cómic, según él porque “Tiene una capacidad de evocación histórica tremendamente fuerte, permite una reconstrucción viva e intensa de escenarios del pasado” y El noveno arte permite, además, “construir metáforas visuales que pueden reflejar estados anímicos de manera muy efectiva” y le permitía una “reconstrucción más espectacular, más fiel y más impactante de los espacios de la historia”.   . Y pone un ejemplo:“Nunca entendí por qué mi padre decidió volver a España en los años cincuenta, ya que iba a suponer una amputación ideológica. Esa amputación se ilustra con una enorme águila franquista que sobrevuela y desciende de golpe sobre él y le arranca los ojos”, describe Altarriba. “Entonces, con las cuencas vacías, se dirige al lector y dice: ‘Qué bien por fin ya no veo nada’. Frase que creo que resume el desánimo de muchas personas bajo el franquismo que preferían no ver”.La obra es la epopeya del padre del guionista, un perdedor de la Guerra Civil que no quiso renunciar a sus principios.

El dibujo de esta obra maestra lo hace Kim (Joaquim Aubert Puigarnau), el autor de la super conocida serie de Martínez el Facha, u obras como El Ala Rota o Nieve en los Bolsillos. Tardó cuatro años en dibujar esta historia, pero valió la pena esperar, ya que está en un auténtico estado de gracia, componiendo unas bellísimas metáforas visuales y un estilo que combina perfectamente el dibujo realista con la caricatura.

La obra ha obtenido, entre otros reconocimientos, el Premio Nacional del Cómic y el Premio Nacional del Cómic de Catalunya, ambos en el 2010. Inicialmente publicada por Edicions de Ponent, en una edición de lujo, de tapa dura y limitada a 1000 ejemplares y una edición rústica o de tapa blanda de la que se han hecho varias ediciones; para ser vuelto a reeditar por Norma Editorial, coincidiendo con la publicación de El Ala Rota, donde Antonio Altarriba nos cuenta la historia de su madre y de la que tendremos ocasión de hablar más adelante.

El Arte de Volar está dividida en cuatro capítulos, igual que las cuatro plantas de la residencia de ancianos donde vive, y que se corresponden con  cuatro fases diferentes de la vida de Antonio.

El primer capítulo, páginas 19 a 38, titulado “El coche de madera” cuenta su infancia y juventud en un pueblecito de Aragón, y finaliza cuando se marcha a Zaragoza capital en busca de un futuro mejor.

El segundo capítulo, páginas 41 a 130, titulado “Las alpargatas de Durruti”,nos cuenta el cambio social tan fuerte que se dio en aquella época, proclamación de la II República, Guerra Civil española, exilio en Francia y su actividad en la Resistencia Francesa. En este capítulo, Antonio consigue su carnet de conducir el mismo día en que se proclama.

El tercer capítulo, páginas 133 a 174, titulado “Galletas amargas”, narra el desencanto que le produce el comprobar que Franco no va a ser derrocado por las “democracias occidentales” y su decisión de regresar a España para rehacer su vida.

El cuarto capítulo, páginas 177 a 207, titulado “La madriguera del topo”, nos narra su ingreso en la residencia de ancianos hasta su suicidio; periodo en el que Antonio entra en una profunda depresión, donde la tristeza adquiere forma de topo que le devora por dentro.

Creo que este cómic bebe de fuentes tan importantes como Maus, el cómic que vimos el mes pasado, y también de Arrugas, de Paco Roca.

¡Qué lo disfrutéis!. Un saludo.

Casimiro Castaño

 

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