I FEEL LIKE I’M FIXIN’ TO DIE RAG

La madrugada del miércoles 31 de enero de 1968, 84.000 guerrilleros del Frente Nacional de Liberación de Vietnam (Viet-Cong), apoyados por tropas del Ejército regular de Vietnam del Norte rompieron la tregua del Año Nuevo Lunar para lanzar una ofensiva generalizada contra las seis principales ciudades de Vietnam del Sur. Esta campaña militar e insurreccional, conocida por el nombre de “La Ofensiva del Tet”, supuso un importante punto de inflexión en aquella guerra que, desde 1964, mantenía el pueblo de Vietnam contra el corrupto régimen militar survietnamita y sus aliados norteamericanos ya que, por primera vez desde el inicio de la contienda, el Viet-Cong abandonaba la guerra defensiva para tomar la iniciativa de los ataques.

La Ofensiva del Tet fue la mayor operación militar afrontada por ambos bandos durante toda la guerra, y provocó importantes efectos en la opinión pública estadounidense, que hasta entonces solo había recibido noticias oficiales y censuradas sobre las condiciones de combate y sobre la cruenta realidad de aquel conflicto. La Ofensiva del Tet, que comenzó inundando los noticiarios de medio mundo con imágenes tan impactantes como las de los guerrilleros del Viet-Cong asaltando la embajada de Estados Unidos, o las de la ejecución a sangre fría de un insurgente a manos de un oficial survietnamita, forzó que aquella guerra fuese la primera en la historia que gozase de una amplia cobertura periodística al margen de la censura del ejército, lo que contribuyó en gran medida a aumentar la impopularidad del conflicto entre la ciudadanía, no solo en los Estados Unidos, sino también en Europa y Latinoamérica y a provocar una gran oleada de protestas y movilizaciones que continuarían hasta el final de la guerra, en la primavera de 1975.

A pesar de que, una vez superado el pánico y el cáos iniciales, las tropas estadounidenses y survietnamitas se organizaron, frenaron el asalto y contraatacaron provocando numerosas bajas a las fuerzas del Viet-Cong y del ejercito del Norte, la administración del presidente Lyndon B. Johnson no pudo convencer a los ciudadanos norteamericanos de que la ofensiva se había saldado con una victoria estadounidense, y de que el objetivo norvietnamita de provocar una insurgencia general en el Sur había fracasado con graves pérdidas (se calcula que el Norte sufrió más de 45.000 muertos y 60.000 heridos). Por el contrario, se propagó la idea de que Vietnam del Norte era un enemigo peligroso capaz de montar grandes ofensivas, que los aliados en el Sur eran tanto o más brutales que los adversarios comunistas, y que el corazón del pueblo vietnamita estaba más cerca de Hanoi que de Saigón.

Todas estas circunstancias exacerbaron la impopularidad de un conflicto en un país remoto que el estadounidense medio no podía comprender. Pero, a pesar de la resistencia de la opinión pública, organizada en protestas, y de la desconfianza del pueblo norteamericano para con sus líderes, la intervención estadounidense en Vietnam continuaría durante siete años más, convirtiéndose en una dolorosa sangría para la juventud de aquel país, que con una media de edad de 19 años era reclutada de manera forzosa para ir a combatir a un lejano país que ni tan siquiera sabían ubicar en el mapamundi.

La guerra de Vietnam marcó un antes y un después en la historia reciente de los EE.UU. Acabó con la imagen del “Sueño americano”, provocó una escalada de críticas, revueltas estudiantiles y raciales, deserciones, e incluso conatos de insurrección mediante la lucha armada que habrían sido inimaginables hasta entonces en la auto considerada “la Patria del patriotismo”. Nadie en los Estados Unidos pudo mantenerse al margen de aquel conflicto: Ni los políticos, ni los empresarios, ni la Universidad, ni las amas de casa, ni los intelectuales, ni las cadenas de radio y TV, ni los veteranos, ni los trabajadores, ni los festivales de música como Newport o Woodstock, tan de moda en aquella época rebosante de Hippies, pacifismo y sicodelia.

Y fue precisamente en Woodstock, un año después de comenzar La Ofensiva del Tet, donde Country Joe & The Fish, un grupo de rock alternativo, procedente de la universidad de Berkeley, formado por gente próxima al Free Speech Movement (Movimiento Libertad de Expresión), y con declaradas simpatías hacia el Maoismo, consiguió que casi 300.000 jóvenes llegados al festival desde todos los rincones del país, coreasen como una sola voz un “rag-time”, cargado de agrio sarcasmo, que denunciaba sin tapujos a aquellos que amparados en su codicia no dudaban en mandar a la muerte a miles de jóvenes, o en experimentar con civiles inocentes sus últimos avances en tecnología militar o en guerra biológica, al tiempo que constataban, como Frank Zappa criticó poniendo aquél título a uno de sus discos de entonces, que la última y verdadera razón de aquella guerra era: “Solo estamos en esto por la pasta”.

 

I FEEL LIKE I’M FIXIN’ TO DIE RAG

Well, come on all of you, big strong men,
Uncle Sam needs your help again.
He’s got himself in a terrible jam
Way down yonder in Vietnam
So put down your books and pick up a gun,
We’re gonna have a whole lotta fun.

And it’s one, two, three,
What are we fighting for?
Don’t ask me, I don’t give a damn,
Next stop is Vietnam;
And it’s five, six, seven,
Open up the pearly gates,
Well there ain’t no time to wonder why,
Whoopee! we’re all gonna die.

Come on Wall Street, don’t be slow,
Why man, this is war au-go-go
There’s plenty good money to be made
By supplying the Army with the tools of its trade,
But just hope and pray that if they drop the bomb,
They drop it on the Viet-Cong.

And it’s one, two, three,
What are we fighting for?
Don’t ask me, I don’t give a damn,
Next stop is Vietnam;
And it’s five, six, seven,
Open up the pearly gates,
Well there ain’t no time to wonder why
Whoopee! we’re all gonna die.

Well, come on generals, let’s move fast;
Your big chance has come at last.
Now you can go out and get those reds
‘Cause the only good commie is the one that’s dead
And you know that peace can only be won
When we’ve blown ‘em all to kingdom come.

And it’s one, two, three,
What are we fighting for?
Don’t ask me, I don’t give a damn,
Next stop is Vietnam.
And it’s five, six, seven,
Open up the pearly gates,
Well there ain’t no time to wonder why
Whoopee! we’re all gonna die.

Come on mothers throughout the land,
Pack your boys off to Vietnam.
Come on fathers, and don’t hesitate
To send your sons off before it’s too late.
And you can be the first ones in your block
To have your boy come home in a box.

And it’s one, two, three
What are we fighting for?
Don’t ask me, I don’t give a damn,
Next stop is Vietnam.
And it’s five, six, seven,
Open up the pearly gates,
Well there ain’t no time to wonder why,
Whoopee! we’re all gonna die.

Letra: Joe Allen Mcdonald. Música: Country Joe & The Fish.

 

ME SIENTO COMO SI ESTUVIERA A PUNTO DE MORIR

¡Venid todos, muchachotes!
El Tío Sam necesita vuestra ayuda otra vez.
Se metió en un lío terrible
Allá abajo en Vietnam.
Así que dejad vuestros libros y coged un arma
Porque vamos a pasárnoslo en grande.

Y es uno, dos, tres.
¿Por qué estamos luchando?
No me preguntes porque me importa un bledo,
La próxima parada es Vietnam.
Y son cinco, seis, siete.
Abre las puertas del cielo,
Porque no hay tiempo para preguntarse por qué
¡Yupiiiiii! vamos a morir todos.

¡Venga, Wall Street, apresuraos!
Porque esto es una guerra a medida
Y hay un montón de pasta a ganar
Suministrando al ejército lo que necesita para su negocio.
Pero reza para que si tiran la bomba
La tiren contra el Viet-Cong.

Y es uno, dos, tres.
¿Por qué estamos luchando?
No me preguntes porque me importa un bledo,
La próxima parada es Vietnam.
Y son cinco, seis, siete.
Abre las puertas del cielo,
Porque no hay tiempo para preguntarse por qué
¡Yupiiiiii! vamos a morir todos.

¡Vamos generales! hay que moverse rápido;
Vuestra gran oportunidad finalmente ha llegado.
Ahora podéis salir a buscar esos rojos.
Porque el único comunista bueno es el que está muerto.
Y sabes que la paz sólo se puede ganar
Cuando todos pasen a mejor vida.

Y es uno, dos, tres.
¿Por qué estamos luchando?
No me preguntes porque me importa un bledo,
La próxima parada es Vietnam.
Y son cinco, seis, siete.
Abre las puertas del cielo,
Porque no hay tiempo para preguntarse por qué
¡Yupiiiiii! vamos a morir todos.

¡Venga madres de todo el país!
Mandad a vuestros chicos a Vietnam.
¡Vamos padres! no dudéis
En despedir a vuestros hijos antes de que sea demasiado tarde.
Así podéis ser los primeros de vuestro bloque
En que vuestro hijo vuelva a casa dentro de una caja.

Y es uno, dos, tres.
¿Por qué estamos luchando?
No me preguntes porque me importa un bledo,
La próxima parada es Vietnam.
Y son cinco, seis, siete.
Abre las puertas del cielo,
Porque no hay tiempo para preguntarse por qué
¡Yupiiiiii! vamos a morir todos.

(Traducción libre: Liova37)

Un teniente estadounidense carga en brazos con un soldado herido.

Esta entrada fue publicada en Musikaz blai y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .