AL COMISARIO PABLO DE LA TORRIENTE

AL COMISARIO PABLO DE LA TORRIENTE

 

Salsamendi-303_001España y Cuba te lloran,

fiel camarada Torriente.

Nadie supo que un dolor

dos corazones encierre.

 

Siempre es un muerto el que nace;

siempre un hombre el que se pierde;

pero en la tierra ha nacido

otro corazón más fuerte.

Nadie sortea una daga,

nadie sortea una fuente,

no sortea nadie un duelo

sin que llegue una muerte.

 

Camarada comisario,

fiel camarada Torriente:

en un lugar de mi España

tu cuerpo la tierra muerde.

 

En tu entierro le oí decir

a  tu bravo y digno jefe,

con una luz en la lengua,

con un labio en cada muerte,

que en tu fosa dormirías

con todos eternamente;

no acompañado de muertos,

ni de hormigas, ni de dientes:

te acompañan corazones

que a tu lado estarán siempre.

 

La novia de los que mueren

perdida va por los frentes,

buscando la bala negra

del negro oprobio rebelde.

 

No llega al campo la lluvia,

parece que nadie crece

y que mi huerta no tiene

verdura para ponerse

 

Desde mi tierra te miro,

desde la montaña agreste,

y el valle más elevado

a mi vista se estremece.

 

La piedra se comunica

con la rocosa corriente

y parece que hasta llora

el litoral de esta fuente.

si la agresión que hoy culmina

con este crimen la muerte,

fuera un duelo cara a cara,

no una gitana serpiente;

fuera un león encendido

ante un toro más valiente,

nadie se aflige de iras,

nadie lloraría a éste,

que dos naciones con luto

visten a la vez su muerte.

 

Camarada Pablo: Cuba

vendrá a visitarte siempre,

y ya verá que mi España

celosamente te tiene.

 

Jesús Poveda

Publicado en La voz del combatiente, 31 de marzo de 1937.

Poveda submarinosJesús Poveda trabajaba en el Ayuntamiento de Orihuela cuando estalló la guerra. Pronto se alistó en las milicias, pasando por distintas unidades hasta recalar en la XV BI, donde actuó de instructor de los reclutas españoles que completaron dichas unidades. Al final de la guerra huyó a Francia, siendo internado en el campo de Saint Cyprien; posteriormente se exilió a México, donde escribió una biografía de sus paisano el poeta Miguel Hernández.

 

 

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